¿Al contratar un préstamo puedo evitar que el banco imponga a su aseguradora?

23.04.2012

Sí. Conviene recibir asesoría especializada o conocer en detalle los los derechos de los clientes bancarios antes de contratar un préstamo para impedir que las entidades bancarias impongan la contratación de pólizas pertenecientes a las aseguradoras del mismo grupo financiero.

Una campaña promovida por una asociación enseña a los usuarios como escoger libremente la aseguradora cuando se va a solicitar un préstamo personal. Esta asociación se ha encargado de distribuir más de cincuenta mil folletos informativos y tres videos explicativos que muestran como conseguirlo.

La UCA ha comprobado, que cada vez es más frecuente que las entidades imponga la compañía aseguradora de su grupo, en el momento de otorgar un crédito personal u otro tipo de préstamos, una práctica que roza los límites de la ilegalidad.

Los usuarios, avisan desde la asociación, deben ser libres para acordar la póliza que mejor se adapte a sus intereses y expectativas, siempre con la cobertura de las condiciones requeridas por la entidad bancaria, que la póliza del seguro este justificada, por la exigencia de certificar el crédito y respaldarlo legalmente.

Por lo que aconseja a los usuarios que soliciten a la entidad financiera, que fije las coberturas que justamente son exigibles. También pide a los usuarios, que busquen alternativas, comparen coberturas y primas, y no acepte nunca los seguros cuya póliza determinen el pago único, ni que incluyan coberturas no relacionadas con las garantías del crédito.

Asimismo, aconsejan disponer de asesoramiento independiente y competente, por medio de corredores y agentes de seguros y por supuesto de las asociaciones de usuarios.

¿Es fiable la tarjeta Moduscard de MasterCard?

12.03.2012

Recientemente hemos recibido varias consultas preguntandonos acerca de la tarjeta Moduscard de MasterCard, las personas que nos han contactado han visto este producto en la sección de finanzas de varios sitios anuncios clasificados en Internet.

prestamospersonales.net NO recomienda la adquisición de este producto (ver conclusiones)

Ante la situación de crisis que estamos viviendo, la picaresca esta a la orden del día por lo que queremos lanzar un aviso a las personas que están necesitadas de dinero y que buscan desesperadas una solución en internet, porque desgraciadamente no todo es lo que parece a primera vista.

Al analizar en la Tarjeta Moduscard podemos observar que está emitida por una empresa inglesa, se comercializa online y es de débito, da la posibilidad de adquirir dos mil euros a reintegrar en en un plazo tres años.

Este producto solo se puede solicitar online cumplimentando un formulario. Si bien, si existen dudas podrán solucionarlas por correo electrónico o por teléfono. No existe la posibilidad de ir a ninguna delegación física, para tratar con un comercial directamente.

Condiciones de la tarjeta

Son innegociables, es decir, son dos mil euros a devolver en tres años con una mensualidad de 57,50 euros, mediante transferencias a una cuenta.
La empresa en ningún momento da más información sobre posibles comisiones que se apliquen. Para disponer de efectivo deberá acudir a cualquier cajero, con un límite de quinientos euros al día, aplicándose las comisiones correspondientes.

Solamente nos entregaran la tarjeta si abonamos 61,80 euros en concepto de emisión y gastos de envío de la tarjeta, es decir ya hemos hecho un fasto sin tener aún la tarjeta en nuestro poder y sin saber si nos la van a terminar concediendo, algo muy sospechoso.

Atención telefónica
El número de teléfono para comunicar el robo o la pérdida de dicha tarjeta parece que no está en España, ya que comienza por 001.

Conclusiones

En ningún caso recomendamos este producto. Basicamente porque puede tratarse de un posible fraude.

Hemos tratado de contactar al teléfono que indican en su web y se accede directamente a un buzón de voz, la empresa que figura en el tratamiento de los datos personales no existe aparentemente consultando la red.

En nuestra opinión lo más sospechoso de todo es que exigen un dinero por adelantado lo que no hace sino acrecentar las sospechas de fraude. Hemos tratado de contactar con MasterCard por si existe un posible acuerdo entre ambas empresas pero hasta la fecha no hemos obtenido respuesta.

¿Cómo verificar la legalidad de un intermediario financiero de capital privado?

06.03.2012

De forma continuada podemos observar ditintas ofertas de intermediación financiera independiente sobre en páginas web o sitios de anuncios clasificados, ¿Cómo podemos asegurarnos de que el servicio que ofrecen es legal? ¿Donde puedo encontrar información al respecto?

Uno de los aspectos que cualquier consumidor debe tener presente al momento de contratar un intermediario financiero para tramitar un préstamo personal, hipotecario, o de reunificación de deudas, es que éste cumpla con los requisitos legales para ejercer su actividad.

En este sentido, tanto la Ley 2/2009, como el Real Decreto 106/2011 establecen las condiciones para el ejercicio de la intermediación financiera. La más importante de éstas es la inscripción en el Registro Estatal de Empresas de Intermediación y de Capital Privado.

Actualmente, dicho Registro está en proceso de creación y funciona a nivel nacional, hasta tanto se cree un Registro para cada una de las comunidades autónomas. Se puede acceder a éste a través de la web del Instituto Nacional de Consumo.

La siguiente información referida a los intermediarios financieros es pública y se puede acceder a los datos de forma completamente gratuita:

Identificación de la empresa. Detalles de las actividades que ejecutan y su carácter exclusivo o no (es decir, si trabajan sólo para una o varias entidades de crédito).
Dirección de las oficinas, así como el territorio en el que ejecutan su actividad.

Datos completos de la empresa de seguros, Banco o Caja con quien hayan contratado el correspondiente seguro de responsabilidad civil obligatorio o el aval bancario sustitutivo, incluyendo el importe que cubre.

Detalles del folleto informativo en el que se explican tanto los precios por los servicios como las tarifas de las comisiones o compensaciones máximas por los servicios, así como los gastos repercutibles. También deben estar incluidas en dichos folletos las tasas de interés máximas (incluyendo las de mora) de los productos crediticios comercializados por ellos. Les está prohibido cobrar importe alguno por encima de los máximos publicados.

También deben indicarse los supuestos en los que procede el pago de las citadas comisiones, compensaciones y gastos reembolsables y de ser aplicable la periodicidad de los mismos.

Es importante tener presente que en intermediario financiero está obligado a entregar al cliente en forma previa a su firma una copia del contrato de servicios que debe incluir las condiciones generales de contratación.

¿Cómo hacer un buen uso de las tarjetas de crédito?

13.02.2012

Si un buen día realizando cálculos, ha concluido que ingresa menos de lo que gasta, no se precipite y analice la situcación con calma. No decida drásticamente antes de evaluar exhaustivamente la economía del hogar. Si realiza un pequeño análisis, contemplara como el dinero sale por la vía más inesperada.

Una de las más extrañas es lo que abonamos por pagar, aunque suene raro de primeras. Las tarjetas de débito y crédito son un buen medio de pago, de eso no hay duda. Con ellas podemos pagar nuestras compras de una forma segura y rápida, facilitando bastante la vida cotidiana. Pero si no somos cuidadosos, pueden llegar a ser muy caras.

No es nada raro, que su cartera este repleta de una verdadera colección de tarjetas de crédito, de distintos modelos y clases. Algunas las usara a menudo, pero otras apenas. Normalmente no se tiene en cuenta, la cuantía de dinero, que representa tener tarjetas y no usarlas.

Anulando las tarjetas que no utiliza, es posible disminuir considerablemente los gastos del hogar, un ejercicio principal dada la situación actual que estamos sufriendo. Decidir que tarjetas mantendrá y cuales anulara dependerá completamente de su perfil de usuario, trabajo, exigencias laborales y familiares y la liquidez que precisa.

Lo primero, es rechazar las constantes ofertas de bancos y cajas. Cada cierto tiempo le ofrecerán tarjetas nuevas, acompañadas por muchas promesas y ventajas. El único objetivo de las entidades, es lucrarse por medio de las altas comisiones, ya que los españoles somos los europeos que más abonados por este servicio financiero, tras los italianos.

Así que lo mejor es que reconozca las tarjetas de crédito que no utiliza normalmente y no le compensa llevar en su cartera. Deshágase de las mimas y fundamentalmente, que la entidad les habrá endosado para sacarle descaradamente el dinero, no tiene sentido poseer dos tarjetas exactas.

Si precisa una tarjeta, deberá prestar atención a los plazos, condiciones, variedad de abono, mensualidades y principalmente comisiones. No firme nada deprisa, ya que puede arrepentirse posteriormente. Contrate solamente la tarjeta que satisfaga sus necesidades. Por supuesto, no contrate una de alta gama. Esta clase de tarjetas pueden serle útiles a los millonarios, pero no a un ciudadano con una economía media familiar.

Es muy normal, que no conozca los seguros vinculados con sus tarjetas. Por lo que deberá informarse también sobre ese punto, sobre todo las condiciones, los productos vinculados y su coste.

Por lo que podrá exigir saber las condiciones y el cargo que supondrá para usted, y si no termina de convencerle, lo más recomendable es negociar, para que las tarjetas no se conviertan en un disgusto constante para usted.

¿Han actuado correctamente los registradores en las firmas de préstamos hipotecarios?

12.07.2011

Mucho se ha comentado acerca de la indefensión de los deudores frente a los Bancos a la hora de firmar un préstamo hipotecario. Se alega que la mayoría de los bancos establecieron condiciones abusivas, en grave perjuicio a los consumidores, sin que los Notarios y Registradores advirtiesen siquiera sobre éstas a los prestatarios.

La polémica surge, por ejemplo, con el hecho cada vez más frecuente que los bancos al ejecutar el préstamo hipotecario terminan quedándose con el inmueble por la mitad de la tasación y aún así el prestatario sigue siendo deudor por la diferencia entre dicho valor y el saldo del préstamo, pudiendo el banco embargar otros bienes, incluso la nómina del deudor. En otras palabras, quedan encadenados a dicha deuda indefinidamente.

Los Registradores se han defendido con varios argumentos:

En primer lugar, con respecto al punto anterior, aseguran que los prestatarios conocían esta circunstancia, pero dada la bonanza económica pensaban que nunca estarían involucrados en una situación de impagos o que en el peor de los casos, puesto que el precio de los inmuebles continuaba subiendo, éstos iban a ser suficientes para saldar la deuda. Incluso recibían cantidades mayores que lo que les costaba la vivienda, que utilizaban para la compra de vehículos, mobiliario e incluso viajes.

Por lo demás, ésto está en la propia legislación y escapa a la competencia de los Registradores el cambiarla. Correspondería en todo caso al Congreso modificar la ley para contemplar la figura de la dación en pago, lo cual ha sido rechazado por el Poder Legislativo o aumentar el porcentaje del valor del inmueble sobre el cual puede adjudicárselo el banco (en este caso, el Gobierno y los portavoces de los partidos en el Congreso han anunciado un aumento, al 60%).

Por el contrario, los registradores se han negado a aceptar ciertas cláusulas no previstas en la Ley que perjudicaban a los contratantes de un préstamo hipotecario, aunque no se haya hecho mucha publicidad al respecto. Se trata, insisten, en un trabajo metódico pero coherente y efectivo.

Una de estas cláusulas se remonta la década de los 80, cuando aparecieron los préstamos a interés variable. En esa oportunidad varios bancos referenciaban la tasa variable con el tipo preferencial que ellos mismos fijaban, lo que implicaba que la institución estableciera libremente la tasa de interés que considerara oportuna. Los Registradores se negaron a inscribir éstas cláusulas señalando que la referencia tenía que ser objetiva, fijada por terceros ajenos a la relación contractual.

Tampoco inscribieron cláusulas que preveían modificaciones de la cuota sólo cuando aumentaran los intereses pero no cuando éstos bajaran, pues consideraban que no eran equitativas.

Otras cláusulas que los Registradores se han negado a aceptar tienen que ver con causales de vencimiento anticipado que permitiría a la entidad financiera reclamar el 100 por ciento del préstamo aunque no haya habido impago, y que incluían varias situaciones:

Una de ellos era el caso de un supuesto deterioro del inmueble certificado por un perito nombrado por el banco, y que los registradores consideraron abusiva.

Otro caso era que el prestatario hubiese arrendado la vivienda sin permiso del Banco o que el prestatario no hubiese contratado un seguro de vida o de hogar con la aseguradora de la entidad financiera. En la actualidad ninguno de estos supuestos es una causa procedente para ejecutar una hipoteca.

Por último, los Registradores destacan que en su web Registradores.org han puesto a disposición del público el Registro de Condiciones Generales de la Contratación, que transcribe todas aquellas cláusulas que no son admitidas en los préstamos hipotecarios que se suscriban en adelante.

¿Cómo funcionan los préstamos entre familiares?

14.06.2011

Ante la dificultad que enfrentan la mayoría de las personas hoy por hoy en conseguir un crédito personal de una entidad financiera, los particulares se han tenido que buscar otros métodos menos convencionales para conseguir capital. En este sentido, en estos tiempos de crisis se ha popularizado en gran medida los préstamos entre familiares ya sea para la compra de una vivienda como para la inversión en un negocio o para afrontar cualquier necesidad de liquidez puntual.

Dicha clase de préstamos goza de mejores condiciones que los préstamos personales solicitados a entidades financieras ya que suelen presentarse con características más flexibles en cuanto al importe a devolver mensualmente así como al plazo de devolución del crédito.

No obstante, aunque dicha clase de préstamos son, hoy en día, muy comunes lo cierto es que tan solo un porcentaje muy pequeño de esta clase de préstamos son “oficiales” ya que son muy pocos quienes declaran esta clase de transacciones a las organizaciones pertinentes.

Entonces, ¿qué condiciones hay que cumplir para hacer del préstamo algo “oficial”? Pues por lo primero el préstamo entre familiares ha de ser realizado frente a un Fedetario Público quien pueda posteriormente confirmarle a la Administración Tributaria que, en efecto, existe dicho préstamo. A su vez, el Fedetario también ha de poder constatar que el préstamo se invertirá en la adquisición de una vivienda habitual o un bien de consumo.

Cabe tener en cuenta a la hora de oficializar esta clase de transacciones que Hacienda mantiene una intensa observación sobre esta clase de préstamos, vigilando, por ejemplo que el solicitante del préstamo tenga ingresos u patrimonio suficiente como para poder justificar los pagos periódicos del importe, evitando así cualquier tipo de fraude.

¿En qué me afecta figurar en un registro de morosos?

05.05.2011

Existen algunas empresas que se dedican a elaborar un registro de personas con deudas acumuladas, generalmente, de cuatro o más cuotas de atraso en el pago. La morosidad puede ser procedente de particulares o empresas y en estos registros aparecen las deudas con bancos, cajas, empresas de telecomunicaciones y financieras no bancarias.

Las firmas que se dedican a elaborar estos listados suelen identificar su actividad como “servicios de información patrimonial y crédito”. Las más conocidas son, entre otras:

Registro de Asignaciones Impagadas, RAI
.
Asociación Nacional de Establecimientos Financieros de Crédito (ASNEF-EQUIFAX).
Información Técnica de Crédito, SEIDO.
Centro de Cooperación Interbancaria, CCI.

Aparecer en estos listados de morosos es una mala referencia para una persona o empresa e imposibilita su acceso a una posible financiación, ya que las instituciones financieras los consultan antes de conceder un préstamo personal.

Cuando una persona o empresa aparece en estos listados lo más prudente es tomar medidas y eliminar su nombre de los mismos; aunque no necesite solicitar un crédito personal inmediatamente, ya podría requerir financiación más adelante y encontraría el inconveniente de aparecer listado como moroso por seis años.

Una entidad financiera o de telecomunicaciones puede registrar el nombre de su cliente moroso cuando ya han pasado cuatro meses desde que éste dejó de pagar observando algunas condiciones:

Debe haber una deuda real, vigente e impagada por parte del particular o empresa.
El acreedor debe haber hecho un requerimiento de pago, como una carta, sin haber recibido algún pago en respuesta.
Si el deudor no tiene una prueba tangible que elimine los puntos anteriores, el acreedor puede registrar su nombre en el registro de deudores.

Aún pagando la deuda, para pedir la baja del registro, el moroso deberá documentar la cancelación o inexistencia de la misma (recibo de cancelación), y si se tratase de un error, deberá consignar la documentación que confirme que no ha sido objeto del servicio o que no ha adquirido el bien que creó la deuda que se le imputa. El interesado debe aportar estos documentos, junto con el DNI, a la empresa registradora de morosos; la dirección física de ésta la puede conseguir en la Agencia Española de Protección de Datos, AEPD.

Posteriormente, la entidad que registró el nombre del deudor, tendrá 10 días para dar una respuesta y si no lo hiciera, el usuario puede hacer un reclamo ante la AEPD, anexando la documentación de los pasos anteriores.

Si el consumidor considerase que ha habido un incumplimiento en la Ley de Protección de Datos que le ha repercutido negativamente, podría solicitar una indemnización.

Cómo resuelve la reunificación de deudas los problemas de liquidez

03.05.2011

No tener ingresos para llegar holgadamente a fin de mes ya es una situación usual y cotidiana en la que todos nos vemos envueltos alguna vez; agobiados por las facturas y otros gastos fijos empezamos a buscar alternativas que alivien la situación de estrechez económica y nos ayude a llegar más cómodamente a la nómina siguiente.

Por supuesto que lo primero que se nos viene a la mente es la reunificación de deudas, pero debemos mirarla con lupa y decidir si es o no lo que más nos conviene.

¿Qué es una reunificación de deudas?

La reunificación de deudas es un recurso financiero que agrupa todos los créditos que tengamos convirtiéndolos en una hipoteca cuya cuota mensual puede ser hasta un 50 por ciento menor, mientras que su plazo de amortización es mayor.

Siendo así, hay algunas consideraciones que debemos detallar.

Es cierto que el importe mensual a pagar al banco disminuye. Las reunificaciones se hacen en torno a un préstamo hipotecario cuyo interés es mucho menor, de modo que otras deudas, como la tarjeta de crédito que paga entre de un 20 a un 25 por ciento, disminuyen su interés promedio. Por otra parte pagaremos en un plazo mayor, que puede ser hasta de 40 años, una deuda que fue negociada con un plazo mucho menor.. El interés que repercute sobre la nueva hipoteca, resultante de la reunificación de préstamos, oscila entre 5 y 8 por ciento.

Como ya mencioné las reunificaciones se negocian en torno a un préstamo hipotecario, de modo que se debe tener una vivienda en propiedad o hipotecar la de otra persona, una familiar, pariente o amigo (con las complicaciones que eso conlleva) Aún teniendo una hipoteca no podríamos acceder a una reunificación si el importe del nuevo préstamo supera el 80 por ciento del valor del inmueble.

Cuando reunificamos alargamos el plazo por lo que pagamos más intereses a largo plazo lo cual incide negativamente en nuestro patrimonio y nos vincula a una deuda por más tiempo.
La reunificación tiene costes: gastos de notaría y de registro, impuestos, seguros y comisiones y aunque se incorporan al préstamo (no es necesario disponer de dinero para estos gastos), suponen un coste adicional de entre un 10 y 12 por ciento del importe de la nueva hipoteca.

Aún arrastrando morosidad en algunas deudas, hay entidades que adelantan la operación aunque cargando intereses más elevados (entre 7 y 10 por ciento) en comparación con otros clientes que no son morosos a los cuales le aplican entre un 3,5 y 5 por ciento de interés.

Es posible, dependiendo de cada entidad, que puedas obtener algo de dinero adicional para cubrir otros gastos menores pero debes justificarlos ante el banco.
Ya conocemos con más detalle los aspectos básicos de lo que es una reunificación de deudas, ahora debes decidir qué es lo mejor para nuestro caso particular.

Si has pagado buena parte de la hipoteca, y el saldo de la deuda es pequeño, podemos buscar otra alternativa porque la reunificación sería una solución muy costosa para una deuda que puedes saldar a corto plazo con una paga extra, por ejemplo.

Es recomendable sentarse con calma y “hacer algunos números”, podemos organizar nuestros gastos y eliminar los que no son indispensable, así podremos asumir las deudas con más comodidad.

Si las deudas son mayores y hemos visto que aún llevando un estricto control de los gastos no podemos asumir los pagos, es el momento de buscar opciones antes de que la situación empeore. Quizás la reunificación de deudas sí sea una opción apropiada observando detenidamente los puntos siguientes:

– La nueva cuota mensual debe ser considerablemente menor a la suma de todos los pagos de los créditos actuales.

Hacer los números nuevamente y calcular el coste que supone la transacción y valorar si merece la pena asumirlo.

Una precaución importante es no pagar comisiones hasta que tengamos la operación aprobada y formalizada.

Preguntar en varias entidades y analizar cuál te ofrece mejores condiciones en cuanto a los costes, intereses y plazos del nuevo préstamo.

Después de lograr una solución para tu problema financiero, debes mantener el control de tus gastos para no volver a caer en situación de insolvencia, además de no volver a endeudarte ni con la tarjeta de crédito ni solicitar otro préstamo personal. Para proteger tu patrimonio, si alguna vez puedes amortizar el préstamo con alguna cuota extra es recomendable que lo hagas pues con ello disminuirás los intereses y el plazo del préstamo.

Claves para optar a un crédito personal

11.04.2011

En una época en la que conseguir un crédito personal puede ser muy complicado para cualquier ciudadano medio, vamos a concretar algunos de los requisitos imprescindibles que examinan con lupa las entidades bancarias en el momento de conceder créditos personales.

La entidad financiera evaluara la situación individual de cada usuario, antes de otorgar un crédito, por lo tanto estudiará las siguientes cuestiones:

La aparición del usuario en cualquier registro o listado de morosos (RAI, Asnef, Experian, etc.), la inclusión en alguna de estas listas anula prácticamente la concesión del préstamo personalen cualquier entidad bancaria. Existen otras posibilidades de obtener crédito estando en alguno de estos registros. Por ejemplo, realizando una reunificación de deudas (producto de tipo hipotecario) se puede llegar a obtener crédito y cancelar las deudas pendientes.

Otra opción es acudir a los préstamos de capital privado, para optar a este tipo de productos es necesario poseer alguna propiedad, terreno, vehículo, etc, que servirá para avalar la operación. La pega principal es que este tipo de producto tiene unos intereses elevados y la devolución del préstamo se debe realizar en 6 meses o un año, aún con lo expuesto anteriormente los crédito de capital privado tienen su mercado.

Las entidades estudiarán también los ingresos percibidos mensualmente, contar con unos fijos le garantiza a la entidad el reintegro de la deuda.

El estado financiero presente del usuario, si tiene otras deudas contraídas con anterioridad (tarjetas de crédito, créditos personales, etc.), cuando más elevadas sean esas deudas tendrá menos posibilidad de obtener el crédito personal debido a que el banco lo considerará una operación de riesgo.

Si tiene en la entidad, domiciliados sus ingresos periódicos (pensión o nómina), la domiciliación incrementa las opciones de otorgamiento. Algo que se ha convertido en la tónica habitual en practicamente la mayoría de las ofertas de préstamos personales, si se quiere a un préstamo personal con un tipo de interés aceptable no quedará otra que domiciliar la nómina, contratar algún seguro, tarjetas, etc. En definitiva, una mayor vinculación con la entidad que traducido sería: “Yo te doy si tu me das”.

Las mensualidades a abonar no podrán superar un 40% de los ingresos mensuales, endeudarse por un porcentaje más elevado es un peligro a largo plazo.

Si su historia de préstamos esta impoluta, es decir, que los créditos que ha solicitado anteriormente los ha pagado religiosamente.

Los avalistas, un punto decisivo, porque en caso de no pagar que haya otra persona que lo hará por nosotros.

Si es un profesional, lo idóneo es que tenga ingresos superiores a los mínimos determinados.

La contratación prácticamente forzosa de un seguro de amortización.

De esta manera, el banco o la caja de ahorros tendrá en cuenta: la cuantía, la regularidad de sus ingresos y su estabilidad económica, por lo tanto será fundamental evaluar si son elevadas, constantes y no hay demoras en el abono cada mes.

Cabe matizar, que aunque cumpla con todos los requisitos, la última palabra en la concesión la tendrá la respectiva entidad bancaria, según los criterios que utilice que varían mucho de unas entidades a otras

¿Qué debo conocer antes de firmar un crédito rápido?

16.02.2011

Una vez superada la “cuesta de enero”, parece que que acender la de febrero también está siendo complicado, sobre todo en un entorno que presiona con repuntes en el precio de algunos servicos, impuestos y hasta de la gasolina. Con los ahorros disminuídos después de los compromisos de las fiestas y con las facturas llegando al buzón de correos, es fácil sentrise agobiado por la falta de efectivo en la cartera.

Buscando alternativas para equilibrar las cuentas, es frecuente pensar en acudir a los créditos rápidos para salvar la situación y seguir adelante. Ciertamente, puede ser una solución inmediata, pero transcurridos unos meses puede tener un efecto contrario, sobre todo si no conocemos bien las condiciones del crédito.

Tuvieron un auge importante hace 3 años, pero actualmente, como consecuencia de la crisis, han descendido las solicitudes, los importes de los créditos y las empresas dedicadas a la gestión de los mismos.

Según el presidente general de Cofidis, Juan Sitges, ya no es tan fácil acceder a ellos, y argumenta que la exigencia de parte de las entidades financieras han aumentado, “se estudian más las solicitudes y se aprueban menos”, afirma Sitges y agrega que se estudian más los documentos de los solicitantes.

Datos financieros

Es recomendable que los solicitantes de créditos rápidos conozcan varios aspectos de este tipo de financiación.

Los tipos de interés son los que producen más discrepancias entre banco y clientes. Al respecto, lo más importante es saber cual va a ser la Tasa Anual Efectiva, del préstamo rápido. Es un dato más realista del coste real de la financiación porque incluye el interés del préstamo, más las comisiones más los gastos generados en la operación y repercutidos en la factura que el cliente pagará. (Ver TAE)

Otro dato importante es el tipo de crédito que el bancos otorgue. Actualmente, se conceden dos tipos de créditos. El primero es el crédito personal rápido cuyo interés puede alcanzar el 6 por ciento, pero también podrían otorgarle otro tipo de crédito más caro y peligroso, el “revolving” en el cual el crédito vuelve a estar disponible a medida que el cliente lo va amortizando, nunca se acaba, en éstos el interés puede llegar a 26 por ciento.

A pesar del coste elevado de esta financiación los usuarios se sienten atraídos por la facilidad y la rapidez de su tramitación, inclusive, algunas entidades lo ofrecen en una tarjeta de crédito y le sugiere a sus clientes la utilización de los mismos para financiar sus compras. El crédito revolving está asociado a numerosas tarjetas de crédito.

Costes adicionales

Los solicitantes de estos créditos deben saber a que se exponen al firmar el contrato. Al respecto, fuentes de Cetelem, recomiendan solicitar una copia del contrato antes de firmarlo. Con este documento en mano, la atención debe dirigirse a los datos financieros del contrato: intereses, costes y comisiones. Estas últimas suelen cobrarlas por la firma del contrato, postergar el pago, pago anticipado, comisiones por cualquier gestión solicitada por el deudor incluyendo un cambio en la fecha de pago.

Antes de firmar se deben “hacer los números” y tomar conciencia de cómo estos factores repercutirán en los pagos.Uno de los gastos adcionales que suelen cargar actualmente las entidades financieras es el serguro de impagos. Aunque no es legalmente obligatorio, la entidad podría exigirlo como una protección ante la posibilidad de que el solicitante no pudiera hacer frente a su obligaciones.

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