El concurso de acreedores como última alternativa

No sólo las empresas y autónomos se declaran en quiebra, cada vez es más frecuente que los ciudadanos asfixiados por sus deudas, como última medida se amparen al procedimiento del concurso de acreedores y, como si fueran una empresa, se declaren oficialmente en quiebra.

Esta fórmula, el concurso de acreedores, no es muy conocida entre los ciudadanos, por ejemplo en la provincia de Cádiz nadie solicitó el concurso de acreedores entre 2004 y 2007, sin embargo desde que empezó la crisis, cada vez más ciudadanos dejan sus posesiones en manos de los juzgados cuando se ven abrumados por sus acreedores.

El Instituto Nacional de Estadística (INE) ha publicado unas tablas en las que la provincia de Cádiz se sitúa en segundo lugar en el número de concursos de particulares en Andalucía, ya que durante el año pasado 33 ciudadanos residentes en la provincia fueron al juzgado de lo mercantil de la capital para declararse en quiebra.

No obstante si se tiene en cuenta que Sevilla solo tiene 36 particulares endeudados, en cifras relativas Cádiz lidera el ranking por mayoría.

Durante 2008 en Cádiz solamente 7 particulares aparecían en las tablas del INE, la desaceleración económica ha provocado 26 víctimas más.

Cualquier persona puede pedir un concurso de acreedores cuando tenga más de un acreedor, que pruebe su insolvencia y sus deudas sean menores a 10 millones de euros, tiene la probabilidad de declararse en quiebra.

Los deudores o acreedores también pueden solicitar el concurso cuando la situación sea inadmisible.

Una vez empezado el proceso, las dos partes deben convenir los vencimientos de pago (hasta 5 años) y que parte de lo adeudado se perdonará (50 % como máximo). El juez designara a un administrador que se encargara de los bienes, no obstante estos no se embargan. Además se controlan los ingresos, la persona solamente recibe un tipo de salario máximo de 500 euros mensuales para sus propios gastos y los de su hogar.

Normalmente las entidades financieras suelen ser el mayor acreedor de un particular por los préstamos hipotecarios. Pero estas clases de préstamos no se incluyen en los concursos ya que las entidades tienen la vivienda como garantía de cobro y no suelen admitir los convenios con sus clientes.

No obstante, cuando se declara el concurso de acreedores el propietario de la vivienda está exento de abonar las mensualidades a la entidad durante el primer año. Muchos hogares acuden al juzgado para estar desahogados durante un período, lo que es peor ya que al segundo año deberán pagar todas las mensualidades de una vez, al final lo único que logran es alargar la angustia financiera.

Por último mencionar que comenzar el concurso de acreedores comporta unos gastos.

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