La morosidad alcanza el 5,5% dificultando aún más la concesión de nuevo crédito

Los bancos y cajas tienen su capital retenido en los créditos concedidos con antelación y en la morosidad. Para empeorar la situación el Banco de España está retrasando bastante la reforma financiera, que frena la productividad uniforme del sector bancario.

Por su parte el Gobierno pretende que el Instituto de Crédito Oficial lo corrija, pero el peligro es que las instituciones administradoras suplan sus créditos dudosos por los del ICO y traspasen el riesgo a todos los ciudadanos.

Es importante señalar que los hogares y empresas han disminuido además la cifra de peticiones de crédito a las entidades financieras.

Las solicitudes de préstamos hipotecarios de los hogares han ido mermando considerablemente, a la expectativa de la caída del precio de la vivienda y a la mejora del empleo.

Tampoco los hogares solicitan créditos al consumo por la escasa confianza en la recuperación económica, el crecimiento de la morosidad y el aumento del paro.

En el caso de las empresas, ocurre algo similar. Tienen que reintegrar la gran cantidad de créditos que ya tienen conferidos. Por otro lado, las empresas por la crisis no invierte, no intensifican su productividad y como consecuencia no piden tanto crédito como anteriormente.

La verdad es que cada vez más empresas, fundamentalmente pequeñas y medianas, han visto disminuir sus ingresos, en tanto que las deudas se amontonaban.

Acabar con esta situación es difícil ya que la economía no da evidencias de reactivación. Para terminar con el endeudamiento y cobrar cuanto antes sus deudas es recomendable que las empresas sigan una serie de pautas.

Solicitar un estudio jurídico de los nuevos clientes.

En estos tiempos no hay que fiarse de la primera impresión, hay que descubrir cómo es la empresa, que clase de sociedad es y en caso de no pagar cuál es su responsabilidad legal y la de sus asociados. Es necesario justificar las transacciones con contratos, propuestas de pedido, notas de entrega y justificantes firmados de ventas.

Reclamar las deudas.

Perder la vergüenza a exigir las deudas, no tener miedo a mandar la primera notificación de pago cuanto antes. El mejor sistema para cobrar a los morosos es tratar directamente y buscar una solución entre las partes.

Si han pasado más de cuatro meses desde la deuda y no se ha logrado una solución, es recomendable acudir a expertos en la recuperación de créditos.

No obstante, España es el único estado miembro de la Unión Europea en el que el trabajo de gestor de cobro no está reglamentado, lo que provoca una multiplicación de compañías alégales que incumplen la normativa vigente y que en algunas ocasiones llegan a amenazar y lesionar físicamente a los morosos.

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