Las necesidades de la banca repercuten de forma notable en los préstamos hipotecarios

Los bancos ya no tienen suficiente con los intereses para competir entre ellos en la captación de préstamos hipotecarios. Simplemente, todos han impulsado los diferenciales hacia arriba a pesar de que la constitución de nuevas hipotecas retrocedió un 12 por ciento anual en abril, según el Instituto Nacional de Estadísticas, INE.

El aumento en el coste de los préstamos hipotecarios tiene un doble origen, por un lado el diferencial y por el otro los costes adicionales que supone la contratación de productos adicionales, que son más negocios para las entidades bancarias pero más gastos para los solicitantes de hipotecas.

Actualmente, a pesar de que el estribor mantiene una moderada tendencia al alza, las entidades cobrar un diferencial que duplica los ofrecidos por éstas en 2008.

Para comprobarlo sólo basta con observar el interés promedio de los préstamos hipotecarios en mayo de 3,35 por ciento mientras el euribor cerraba ese mismo mes en 2,14 por ciento, lo que significa que se estaría cargando un diferencial del 1,20 por ciento a los préstamos hipotecarios.

Sin embargo, en 2008, cuando el indicador se ubicó en un escandaloso 5,40 por ciento el interés promedio de las hipotecas se ubicaba en 6 por ciento, esto supone un diferencial de apenas el 0,60 por ciento.

La situación empeora en las Cajas de Ahorros en las cuales el interés promedio en mayo fue del 3,47 por ciento (un diferencial 1,3 por ciento).

Sin embargo, en 2008, cuando la esfervescencia inmobiliaria estaba en su máximo punto, el diferencial llegó a estar en 0,57 por ciento.

Hipotecas caras

El inconveniente para los nuevos deudores hipotecarios no es tan grave ahora cuando el nivel del euribor es aún bajo, pero si el indicador repunta, los hipotecados tendrán que asumir ambos costes: euribor alto más un diferencial alto, además por muchos años.

Para el Instituto Andaluz de Estudios Financieros, Ángel Yagüe, los bancos están compensando con las hipotecas el alto coste de la financiación que les otorga la banca mayorista, agregado al problema de escasa liquidez en el mercado.

La consecuencia inmediata es que están obstruyendo, con estos costes, la posibilidad de muchas familias de acceder a una casa, aseguró Yagüe, quien va más allá y prevé que si el euribor sube nuevamente a niveles del 5,4 por ciento sumado a un diferencial del 1,5 por ciento, se llegaría a un nivel del 7 por ciento lo cual “sería insostenible”.

Comisiones y contrataciones

Al ser los diferenciales tan altos, es lógico que los hipotecados deseen que baje, y es allí cuando entran los bancos con las bonificaciones.

Partiendo de un diferencial inicial de entre 1,00 y 1,50 por ciento, el cliente se ve disuadido a contratar seguros, tarjetas de crédito y planes de ahorro que bonifican el interés, que al final puede bajar hasta 0,50 y 0,75 por ciento, cuando hace pocos años, el diferencial estaba entre 0,57 y 0,60 por ciento.

Además de estos productos financieros las entidades bonifican también las vinculaciones de la nómina, la pensión y los recibos.

Visto lo visto se puede decir que, actualmente, el negocio bancario se centra en la captación de hipotecas ya que de éstas derivan muchos negocios para éstos.

De las comisiones, vale decir que algunas ha reaparecido, como la de Estudio que ha revivido con un promedio 0,84 por ciento del valor del préstamo. Por su parte, la comisión de Apertura ha ascendido hasta un 2,76 por ciento de media y la de cancelación hasta un 4,02 por ciento.

En algunas hipotecas de “alta vinculación” los clientes llegan a contratar hasta 6 productos que entre los que ya se han nombrado se suman, también, planes de ahorros y fondos de inversión, además del seguro de protección de pagos que se ha convertido en una contratación habitual, otros seguros son los de hogar y vida, y en algunas ocasiones, hasta el del coche.

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