TAE – Tasa Anual Equivalente

Terminos Relevantes

Términos más relevantes en el ámbito de los créditos al consumo

TAE – Tasa Anual Equivalente

Actualización 20-Abril-2010: Artículo recomendado sobre la TAE
Qué es la TAE y por qué tenerla en cuenta al escoger un préstamo

Procedimiento matemático mediante el cual se transforman las condiciones financieras aplicadas a un préstamo (periodicidad de pago, comisiones, etc.) a su equivalente anual, cualquiera que sea su forma de liquidación. Hay que observar que cuanto más reducido sea el plazo de una operación, mayor será el impacto de las comisiones iniciales en la T.A.E.

La Tasa Anual Equivalente es un dato objetivo que permite comparar de forma fiable distintas opciones de financiación.

No es fácil dar con ese dato, pues requiere una serie de cálculos que pueden resultar complicados: debe tomarse en consideración la cuantía que se financia, los posibles gastos, el número de cuotas y el importe de cada una de ellas.

« Ir a la página anterior Volver a Términos Relevantes »

¿Qué incluye el TAE?

Tanto en los préstamos de consumo o personales como en los hipotecarios, el T.A.E. incluye dos conceptos que son la comisión de apertura y la de cancelación anticipada. La variación está en el porcentaje que en préstamos al consumo es más alto porque son operaciones de mayor riesgo para los bancos y aplican comisiones más altas para protegerse.

Comisión de apertura: Bajo esta denominación se esconden todos los gastos originados en las entidades financieras por la tramitación de un contrato crediticio. Habitualmente, la cuantía de esta comisión se cobra de una sola vez, cuando se firma el contrato, sin embargo, es posible pactar pagarla a lo largo de la vida del préstamo.

Comisión de cancelación o amortización anticipada: Aunque no siempre es así, generalmente las entidades financieras reconocen a sus clientes el derecho a cancelar el préstamo total o parcialmente antes de que termine el plazo. Como los intereses están estimados para el total de la vida del préstamo, si ésta se acorta el beneficio del banco o caja es menor. Por ello, al cancelar el préstamo total o parcialmente (con entregas a cuenta) las entidades financieras cobran una comisión, resultado de aplicar un porcentaje sobre la cantidad cancelada o amortizada antes de tiempo. Aquí existe una limitación y es que en los préstamos a interés variable la comisión por cancelación anticipada está limitada por ley al 1%.

Arantza González, gestora comercial de Caja Laboral, explica que “una amortización anticipada puede resultar más ventajosa que una cancelación, ya que hay entidades financieras que ofrecen la posibilidad de hacer esa amortización anticipadamente sin costes y dejar pendiente una pequeña cantidad de dinero al final del préstamo”. Aitor Beldarrain, delegado de Ausbanc en Euskadi ofrece otro consejo: “Hay que tener ojo con las amortizaciones anticipadas de algunos bancos ya que permiten hacer sin costo hasta un 25% de la deuda, y si se anticipa una cantidad mayor de dinero cobran una comisión.”

¿Qué queda fuera del TAE?

El T.A.E. es mucho más preciso que el tipo de interés para saber el coste o beneficio de la operación. Pero en el caso de los préstamos, especialmente los hipotecarios que son más complejos, existen otros gastos inevitables y que no incluye el T.A.E. y que por tanto el consumidor debe tener en cuenta. Nuria Horcajada, del Departamento de Comunicación del Banco de España explica que del T.A.E. “se excluyen conceptos como los gastos que el cliente pueda evitar en uso de las facultades que le concede el contrato, se engloban aquí los gastos por transferencia de los fondos debidos por el cliente, los gastos a abonar por terceros, como corretajes, gastos notariales e impuestos y los gastos por seguros o garantías, aquí sí se incluirían dentro del T.A.E. aquellas primas que tengan por objeto garantizar a la entidad el reembolso del crédito en caso de fallecimiento, invalidez o desempleo siempre que la entidad imponga su suscripción para la concesión del crédito.”

Aitor Beldarraín, delegado de Ausbanc en Euskadi, explica otro concepto que existe dentro de los préstamos hipotecarios y que es el CER (Coste Efectivo del Remanente). “Este término marca lo que cuesta cambiar la hipoteca de un banco a otro. Incluye el tipo y la comisión por cancelación anticipada.” También la OCU ha estudiado el T.A.E. y en un informe incluye el siguiente ejemplo para explicar qué gastos quedan fuera de esta tasa.

“Feliciano ha decidido comprarse una vivienda en el centro. Mirando los ahorros que tiene, piensa que todavía le faltan unos 100.000 euros. Su banco le ofrece un préstamo hipotecario a 10 años con las siguientes condiciones: tipo de interés nominal del 5% y T.A.E. del 5,46%. Como no le parece mal el T.A.E decide aceptarlo. Lo que no sabe Feliciano es que en el cálculo del T.A.E de los préstamos, según establece el Banco de España, sólo se incluyen los gastos que el consumidor paga a la entidad financiera, pero no todos los demás que influyen, y mucho, en el coste real del préstamo, a saber: la tasación de la vivienda, las minutas del notario y del registrador, la gestoría, los seguros que exigen las entidades (incendio, amortización de préstamo), el Impuesto de Actos Jurídicos Documentados… En el caso de su préstamo, si se añaden todos esos gastos pueden llegar a sumar unos 1.900 euros.”

Conviene tener en cuenta, como explica Arantza González, gestora comercial de Caja Laboral, que estos gastos a veces son obligatorios. “Siempre hay que tasar la vivienda lo que implica unos gastos de notario, realizar las escrituras y al pedir un crédito hipotecario el banco exige hacer un seguro a la vivienda”.

Consejos sobre TAE

Para clarificar al consumidor qué es el T.A.E. y cómo debe interpretarlo a la hora de elegir un préstamo diversas organismos ofrecen consejos. Las fuentes consultadas son OCU, Banco de España, Ausbanc y Caja Laboral y en estos tres consejos coinciden todos ellos.

Utilizar el T.A.E. para comparar sólo préstamos que sean a un mismo plazo. Las comisiones hacen que sea diferente según el plazo para el que se calculan.

No comparar nunca el T.A.E de un préstamo fijo con el de un préstamo variable, ya que en esta última será siempre un T.A.E. teórico, porque no hay manera de saber a priori cuál va a ser la evolución del índice de referencia. En el caso de un préstamo de tipo de interés fijo es fácil decantarse ateniéndose al T.A.E., menor T.A.E., menor dinero pagaremos.

Tampoco es comparable el T.A.E de un préstamo personal con el de uno hipotecario. El hipotecario tiene muchos más gastos que no se incluyen en el cálculo del T.A.E. legal, como son los explicados anteriormente, de gastos notariales, seguros obligatorios, etc.

El término T.A.E. aparece en la información sobre productos ahorro y en la relativa a préstamos. Este concepto es obligatorio incluirlo desde 1990 en que el Banco de España sacó la circular 8/1990 sobre Transparencia de las operaciones y protección de la clientela”. En el caso de los productos ahorro, además están obligados a poner un ejemplo representativo del interés que se puede obtener con el producto anunciado.

fuente: consumer.es

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.